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La novela negra en Chile.

Introducción.

Chile no va a ser distinta al resto de los países latinoamericanos en su devenir político a lo largo del siglo XX. Situaciones inestables plagadas de luces y sombras. Sombras que tuvieron su momento álgido el 11 de septiembre de 1973, con el Golpe de Estado de Pinochet, que acabó con el gobierno de Salvador Allende y se instauró la Dictadura Militar. Y más de lo mismo, como en su vecina Argentina, represión, torturas, desapariciones, violación de los derechos humanos y exilio. Y así hasta 1990, cuando se restauró de nuevo la democracia.

En el siglo XX, Chile ha tenido un máximo referente en el mundo de la Literatura, el poeta Pablo Neruda, galardonado con el Nobel en 1971.

Y mientras Neruda iba desgranando sus versos a lo largo del siglo una nueva corriente literaria iba buscando su acomodo en el panorama chileno, la novela negra y policial.

Los precursores del género fueron consecuentes con la novela detectivesca. Entre ellos se cuentan: Alberto Edwards (1874-1932), quien bajo el seudónimo Miguel de Fuenzalida creó al detective Román Calvo, un Sherlock Holmes chileno, y también Luis Enrique Délano, (en muchos casos utilizando los seudónimos Mortimer Gray y José Zamora), Julio Ortega Folch, Camilo Pérez de Arce, y Luis Insulza Venegas, bajo el seudónimo L. A. Isla.

        

Pero será a partir de la obra de René Vergara (1921-1983) que la novela policíaca chilena pierde su inocencia, al decir de Ramón Díaz Eterovic en el prólogo a Crímenes criollos. Vergara, quien fue oficial de policía, crea al inspector Carlos “El Mono” Cortés, el que entre otras cosas abomina de Agatha Christie, y que en su vida ha visto “más exhumaciones que bautizos”. Autor de seis libros, publicados entre 1969 y 1978, Vergara fue como cuentista un asiduo colaborador de la revista Intimidades y Sucesos Policiales, entre los años 1950 y 1952. Con Vergara la policíaca chilena se orienta siguiendo los cánones de la tendencia hard-boiled.

En esta línea se sitúa la mayoría de los autores chilenos del género. Entre los cultores de esta modalidad se cuentan Carlos Droguett, Poli Délano, Jesús Sepúlveda, Mauro Yberra, Roberto Bolaño, Roberto Ampuero, Luis Rivano, José Miguel Vallejo, y Bartolomé Leal. Quien ocupa un lugar destacado en la literatura policíaca chilena actual es el ya nombrado Díaz Eterovic (1956), que ya lleva escrita una serie compuesta por trece novelas, cuyo protagonista es el detective Heredia, un chileno solitario que vive en compañía de su gato Simenon, con el cual mantiene sabrosos diálogos. Un rasgo singular de Díaz Eterovic es la fidelidad al género, ya que toda su extensa obra, inclusive una novela infantil, es de neto corte policíaco.


Los autores.


RENE VERGARA. 1921 - 1983.

Fue un escritor, oficial de policía y profesor universitario chileno.

Autor de siete relatos policiales  que fueron muy populares durante la década de los sesenta.

Fuera del mundo de las letras, fue inspector de la Real Policía Inglesa, trabajó puntualmente para la OEA investigando crímenes en Bolivia, Venezuela y República Dominicana. En su país, Chile, ostentó el mayor cargo jerárquico de la policía, además de ser el responsable de la creación de la Brigada de Homicidios, a la cual dirigió durante diez años. Fue becado por el FBI.

Creador del inspector Cortés, en los relatos, El pasajero de la muerte, La otra cara del crimen, De las memorias del inspector Cortés, entre otros. Publicadas la mayoría en los setenta, por editoriales argentinas y chilenas. Alguna se puede apreciar en librerías digitales.


POLI DELANO. 1936.

Enrique Délano Falcón, escritor chileno que nació en Madrid en 1936, debido a la actividad diplomática de su padre, es mejor conocido como Poli Délano. Vivió en México entre 1940 y 1946, y exiliado, más tarde, por causa del golpe militar, desde 1974 hasta 1984. Hijo del escritor y periodista Luis Enrique Délano y de la fotógrafa Lola Falcón. Conoció desde niño a lo más destacado del mundo literario chileno: por su casa pasaron Pablo Neruda, y otros notables escritores. También inició muy joven su carrera de escritor y de viajero. Vivió algunos años en Nueva York y otros en la China de Mao, a finales de los cincuenta. Durante años desempeñó la cátedra de Literatura Norteamericana en la Universidad de Chile.

Se inició en el mundo literario a principios de los sesenta, sobre todo como cuentista.

En la narrativa y en el género negro que nos interesa, el autor ha tenido algunos problemillas y lo explico. Su preocupación por escribir gran literatura y por no ser encasillado como escritor de novelas policiales, es la causa que a Poli Délano le impidió escribir relatos dentro de este género bastante despreciado en Chile, en ese momento. Efectivamente, llama la atención que a pesar de su ya expuesta cercanía al género negro, y su admiración por los clásicos americanos, Poli Délano sólo haya escrito hasta hoy dos relatos claramente policiales, y, dicho de paso, solamente porque se lo pidieron. Se trata de Muerte de una ninfómana, publicada en 1980 en México bajo el seudónimo de Enrico Falcone y reeditada en Chile, en 1996, por la editorial chilena LOM, y el relato Un cadáver en la bahía, publicado en 2005, en la editorial EDAF en Madrid.

Y si he hecho este comentario, es porque, aunque no sea una constante en los escritores de novela negra, ha habido algunos, que han sentido ciertos escrúpulos al considerar este género como algo menor, o al considerarlo su entorno, que es peor. De ahí su escaso bagaje o el refugio en seudónimos que no sirven para nada. Hoy en día no lo harían.


ISABEL ALLENDE. 1942.

Lima, Perú. Escritora chilena, miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras desde 2004.  Obtuvo el Premio Nacional de Literatura de su país en 2010.

Autora de superventas, la tirada total de sus libros alcanza 65 millones de ejemplares y sus obras han sido traducidas a 35 idiomas. Es considerada la escritora viva de lengua española más leída del mundo.

Y por ello de sobras conocida su vida y obra, pero no tanto por su paso en el terreno policial, motivo por el cual la hago constar en este trabajo.  

En 2012 decidió incursionar en el terreno de la novela policial, género que desde 2006 cultiva su ex marido, William C. Gordon, y escribió El juego de Ripper, que entregó en diciembre de ese año a su agente Carmen Balcells,  salió publicado a principios de 2014. Según cuenta Allende, fue Balcells quien le propuso escribir una policíaca con Gordon, pero no resultó: “Fue imposible. Tenemos diferentes maneras de trabajar, pero yo me quedé con la historia”, ha explicado la autora, quien aseguró que su marido le ayudó con la estructura del libro.


ANTONIO ROJAS GÓMEZ. 1942.

Santiago de Chile. Estudió Periodismo en la Universidad de Chile, es periodista colegiado, profesión que desempeña desde 1960 cuando se inició en el desaparecido diario Ultima Hora.

En la actualidad es director de la Escuela de Periodismo de la Universidad Miguel de Cervantes y director de un periódico digital.

A la vez ha desarrollado una carrera literaria que se traduce en las siguientes obras, El huésped del invierno, 1982 y El bebedor de cerveza, relatos 1992, las dos adquiridas por la Editorial Gallimard de París para su Serie Noire. Un millón de dólares, colección de relatos policiales publicada por Lom en 2011.


BARTOLOME LEAL. 1946.

Santiago de Chile. Es un escritor chileno de novela policial y negra. Ha ejercido la crítica de cine, narrativa de ficción, relatos de viajes, arte africano y arte precolombino. Columnista de periódicos y revistas en Bolivia y Chile (La Negra).

Ha trabajado para las Naciones Unidas y para diversos organismos internacionales como consultor en temas ambientales. Es autor de estudios sobre Evaluación del Impacto Ambiental, Desarrollo Sostenible y Economía Ambiental.

Es académico de la Universidad Mayor en Santiago de Chile, donde dirige un Magíster en “Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable”. Ha residido en Francia, España, Kenia, Bolivia, Kosovo, Panamá, México y ha hecho innumerables viajes por América Latina, el Caribe (Haití), Asia y Europa.

Entre su obra del género negro destacan, El caso del rinoceronte deprimido, En el cusco el rey, Linchamiento de negro, Morir en paz y Pequeñas muertes negras. Publicadas recientemente en distintas editoriales.

Junto a Mauro Yberra (seudónimo del escritor Eugenio Díaz Leighton) escribió a cuatro manos, La que murió en Papudo, ¡Mataron al Don Juan de Cachagua! y Ahumada Blues.


JESUS SEPULVEDA. 1949.

Ovalle. Ha recorrido desde muy joven casi todos los territorios posibles de la geografía y las utopías, y de esa vida inquieta y agitada ha sabido dar cuenta, como dotadísimo narrador de historias, en apasionantes relatos y novelas. En 1993 publica su más célebre novela  ”Un viejo que leía novelas de amor”, traducida a numerosos idiomas, con ventas millonarias y llevada al cine con guión del propio Sepúlveda, bajo la dirección de Rolf de Heer y protagonizada por Richard Dreyfuss. Le siguieron Mundo del fin del mundo, un libro entre la investigación y la denuncia,  Nombre de torero, su particular novela negra, Patagonia Express, un libro de viajes autobiográfico, Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar, una inteligente narración para niños, y dos recopilaciones de relatos: Desencuentros y Diario de un killer sentimental, seguido de Yacaré.

En 2002, en Ediciones B publica, Hot line, protagonizada por el detective privado George Washington Caucamán.

Desde 1997 vive  en Gijón, España.


MARCELA SERRANO. 1951.

Santiago de Chile. Hija de la novelista Elisa Pérez Walker y del ensayista Horacio Serrano, es la cuarta de cinco hermanas. Se dedicó en un principio a las artes plásticas. Tras el golpe de estado en Chile (1973) se exilió en Roma, donde trabajó para los viveros municipales durante un tiempo. Regresó a Chile en 1977, entrando en contacto con grupos artísticos. A principios de los ochenta montó su primera exposición. Se licenció en grabado en la Universidad Católica entre 1976 y 1983, y trabajó en diversos ámbitos de las artes visuales.

Hasta 1991 no publicó su primera novela, Nosotras que nos queremos tanto, siendo la revelación de ese año. Sus siguientes novelas, entre las que figuran El albergue de las mujeres tristes y su única novela policial, Nuestra señora de la soledad, han contado con el mismo reconocimiento.


ROBERTO BOLAÑO. 1953-2003.

Santiago de Chile. Narrador y poeta, se ha impuesto como uno de los es­critores latinoamericanos imprescindibles de nues­tro tiempo.

Bolaño ha llevado una existencia bastante trashumante. A los 15 años estaba viviendo en México, donde comenzó a trabajar como periodista y se hizo trotskista. En el 73 regresó a su país y pudo presenciar el golpe militar. Se alistó en la resistencia y terminó preso. Unos amigos detectives de la adolescencia lo reconocieron y lograron que a los ocho días abandonase la cárcel. Se fue a El Salvador, conoció al poeta Roque Dalton y a sus asesinos. En el 77 se instaló en España, concretamente en Cataluña, donde ya vivía su madre. Allí desempeñó diversos oficios, como vendimiador en verano, vigilante nocturno de un camping en Castelldefels o vendedor en un almacén de barrio, para más tarde dedicarse por completo a la literatura. Finalmente se instala en Blanes.

En los 80, pudo sustentarse ganando concursos literarios. A fines de los años 90 la suerte empezó a estar de su lado: Los detectives salvajes (1999) obtuvo el premio Herralde y el Rómulo Gallegos, considerado el Nobel de Latinoamérica. Es autor de las novelas, La pista de hielo (1993), La literatura nazi en América (1996), Estrella distante (1996), Amuleto (1999), Monsieur Pain (1999), Nocturno de Chile (2000), Una novelita lumpen (2002) y 2666 (2004), ésta última póstuma; los libros de relatos Llamadas telefónicas (1997), Putas asesinas (2001) y El gaucho insufrible (2003) y los poemarios Los perros románticos (2000) y Tres (2000). También escribió Amberes (2002), que recoge varios textos del autor y Entre paréntesis (2004), un recopilatorio de artículos, conferencias y otros textos publicados en varios medios de comunicación. Murió el 14 de julio del 2003 a consecuencia de una insuficiencia hepática.  

Después de su muerte Bolaño se ha convertido en uno de los escritores más influyentes en lengua española, como lo demuestran las numerosas publicaciones consagradas a su obra y el hecho de que tres novelas, Los detectives salvajes, 2666, y Estrella distante, figuren en los 15 primeros lugares de la lista confeccionada en 2007 por 81 escritores y críticos latinoamericanos y españoles como los mejores 100 libros en lengua castellana de los últimos 25 años.[]


ROBERTO AMPUERO. 1953.

Valparaíso. La verdad es que la biografía de este autor abruma un poco, por sus innumerables viajes, tanto a Cuba, las dos Alemanias  de entonces, Suecia, Estados Unidos, por sus innumerables estudios, trabajos  y cargos que ha desempeñado, por su faceta política de hombre de izquierdas que le obliga a salir de Chile tras el golpe de Estado de Pinochet. Afortunadamente ahora está tranquilo, supongo, ejerciendo el cargo de Ministro de Cultura de Chile.

Lo que no abruma de ninguna manera es su faceta de escritor, y de escritor de novela negra, irrumpiendo en la escena literaria en 1993 con su primera novela ¿Quién mató a Cristián Kustermann? , con un protagonista singular, el detective cubano rechoncho y sibarita llamado Cayetano Brulé. Y desde entonces el éxito en todo el mundo con esta saga que se ha ampliado a siete novelas más. La última publicada por Mondadori en 2013 es, Bahía de los misterios.

Además de las novelas de la saga Brulé, ha publicado, Los amantes de Estocolmo, Planeta 2005, La otra mujer, La otra orilla 2011, y El último tango de Salvador Allende, Random House 2012.


JAIME COLLYER. 1955.

Santiago.  Es uno de los protagonistas del boom editorial que experimentó la narrativa chilena durante los años noventa, e incluso se habla de él como uno de los precursores de este fenómeno, gracias a libros como Gente al acecho (1992), La bestia en casa (1998) y El habitante del cielo (2002).
Se tituló en Psicología en la Universidad de Chile en diciembre 1980, y en septiembre del año siguiente se fue a Madrid, ciudad donde residió hasta 1990. En 1989 publicó en España su primera novela, El infiltrado, y al año siguiente regresó a Chile, donde ha trabajado como editor, traductor y articulista en diversos medios de prensa.

Lo más parecido al género negro del que tratamos y con mucha imaginación, se pueden citar las novelas citadas, La bestia en casa, relatos, y El infiltrado, Mondadori 1989, en cualquier caso nos servirán para conocer al autor.


RAMON DIAZ ETEROVIC. 1956.

Punta Arenas. Realizó sus estudios básicos y secundarios en Punta Arenas. En 1974 se trasladó a Santiago para estudiar Ciencias Políticas y Administrativas en la Universidad de Chile, donde se tituló de Administrador Público. También siguió estudios de literatura.

Políticamente, se define como un hombre de izquierda, lo que se refleja en su obra. Como él mismo explicó en una entrevista: "La novela policial que escribo está estrechamente ligada a los crímenes políticos que han asolado a Chile y a Latinoamérica. Un crimen que abandona el cuarto cerrado o las motivaciones individuales, y se relaciona al poder del Estado, a los negociados políticos y económicos, a la falta de credibilidad en la justicia, a la búsqueda de verdad. La novela policial ha sido para mí una perspectiva para hablar de temas sensibles en la sociedad chilena, como los detenidos desaparecidos, el narcotráfico, la carencia de una democracia real, las traiciones. Mis novelas las siento como una crónica de la historia chilena de los últimos 20 o 25 años, y con las novelas ya escritas y otras que escribiré, deseo construir una suerte de comedia humana chilena, abordando temas y historias que reflejen diferentes aspectos de nuestra sociedad”

Su primera novela, La ciudad está triste, publicada en Santiago de Chile en 1987 por Editorial Sinfronteras y últimamente reeditada por Lom en el año 2000, abre la serie protagonizada por el detective Heredia. Heredia a secas, sin un nombre que lo anteceda. Este detective deambula por las calles del casco viejo de Santiago y dibuja una geografía urbana reconocible para el lector chileno, sin que éste tenga que necesitar demasiada información para imaginar los ambientes y el carácter de los mismos. El detective vive y trabaja en un departamento-oficina que cumple ambos propósitos y desde allí organiza su investigación de los casos. Por único compañero tiene a un gato perezoso llamado Simenon, tal como el famoso escritor policial belga.

Toda la serie de Heredia, compuesta de dieciséis novelas hasta el momento, está reeditada por la editorial chilena Lom en la década de los dos mil. La última publicada es, La música de la soledad, en 2014.


GONZALO CONTRERAS. 1958.

Santiago. En 1978 interrumpió sus estudios de periodismo para viajar por Europa, donde permaneció durante cinco años, principalmente en España y Francia.

Su segunda novela, El nadador (Alfaguara, 1995) obtuvo en 1996 en Premio del Consejo Nacional del Libro y la Lectura. El nadador está siendo traducida al francés en Gallimard y al italiano en la editorial Tullio Pironti. El gran mal, fue premiada por el Consejo Nacional del Libro y la Lectura como la mejor novela inédita de 1998. Estas dos novelas es lo más cercano al policial de este autor, o casi.


ALEJANDRA ROJAS. 1958.

Viña del Mar. Hija de arquitectos y la cuarta de cinco hermanos, se tituló en 1982 de médico en la Universidad de Chile, sede Valparaíso, realizando su ejercicio como médico general y una residencia en psiquiatría. Se casó con un ejecutivo inglés de una multinacional que la ha mantenido, junto con sus dos hijos, en constante peregrinaje por el mundo. 

Tiene cinco novelas publicadas de las cuales tres pertenecen al género policial, Legítima defensa (1993), Noches de estreno (1995) y El beneficio de la duda (1997).


SERGIO GÓMEZ. 1962.

Temuco, Chile. Estudió Derecho en la Universidad de Concepción. Actualmente escribe en diarios y revistas, y elabora guiones de cine y televisión.

Entre sus libros de cuentos se encuentran: Adiós, Carlos Marx, nos vemos en el cielo (1992), Partes de cuerpo que no se tocan (1997), El libro del señor Galindo (1998). Ha publicado también las novelas, Vidas ejemplares (1994, finalista del Premio Rómulo Gallegos), El labio inferior (1998) y el policial, La mujer del policía (2000). Y en 2006, el thriller histórico, Patagonia.


ALBERTO FUGUET. 1964.

Nació en Santiago.  Su familia se fue a Estados Unidos poco después de su nacimiento y vivió en Los Ángeles (California) hasta cumplir los 11 años de edad. Llegó en 1975 a un Chile sitiado por la dictadura de Augusto Pinochet. El quiebre que eso significó, ni siquiera hablaba español, lo hizo volcarse al mundo de los libros como una forma de conocer su nuevo idioma e incorporarse a un núcleo social radicalmente distinto al que conocía.

Tras estudiar un año de sociología, se titula en periodismo por la Universidad de Chile. Columnista, crítico de música y cine, novelista y guionista, Fuguet ha influido en muchos escritores contemporáneos gracias a su oposición al realismo mágico latinoamericano y por su apuesta por una literatura más real y urbana.

Es otro buen exponente del escritor versátil que también incursiona en el género de la novela negra, lo cual hace en Tinta Roja. En dicha obra retrata a un aprendiz de periodista, que se ve inmerso en un sinnúmero de casos escabrosos y, que poco a poco va aprendiendo lo que es la verdadera crónica roja.


GONZALO LIRA. 1968.

Burbank, California. Es un novelista y director de cine chileno-norteamericano y creció en San Fernando Valley, Nueva York y Miami, también en Guayaquil, Ecuador. Completó sus estudios en el St. George’s College en Santiago de Chile, en 1985. Continuó en Dartmouth College en 1991, graduándose con honores en 1995, con un grado en Historia y Filosofía.

Su primera novela fue Counterparts, un thriller comercial publicado en 1997 y titulada en castellano, Cara a cara, publicada por Mondadori en 1998. Y poco más en su faceta literaria relativa al policial.


CARLOS TROMBEN.

Valparaíso. Es ingeniero, analista económico y periodista.

Ha publicado las novelas Poderes fácticos (2003), Prácticas rituales (2005) y Karma (2006). También es autor del libro de cuentos Perdidos en el Espacio (2008). Actualmente es editor ejecutivo de la revista América Economía.

Dentro del género policial ha escrito, Prácticas rituales y Poderes fácticos, la primera es una novela policial muy bien documentada, que narra las incontables peripecias de un juez de Viña del Mar en su intento por esclarecer la desaparición de un andinista italiano en Chile.

En 2011 en Alfaguara, Santiago de Chile, publica, La Casa de Electra.

Participa en la Antología “Letras rojas. Cuentos negros y policíacos” publicada por Lom en Santiago de Chile en 2009, junto con otros 23 autores, lo más granado del policial chileno. El editor antólogo es Ramón Díaz Eterovic.


JOSÉ GAI. 1972.

Periodista, titulado en la U. de Chile, ejerce además como ilustrador y humorista gráfico, y ha desarrollado una actividad permanente en pintura, con seis exposiciones individuales.

En literatura, ha publicado con Tajamar las novelas, Las manos al fuego (2006), Premio José Nuez Martín de la U. Católica de Chile a la mejor novela editada en el país en 2005-2006, y Los Lambton (2009), Premio 2010 del Consejo Nacional del Libro a la mejor novela publicada en Chile.

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