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Siglo XX. El polar francés.

La vieja guardia.


En primer lugar vamos a aclarar que es esto de polar. En principio parece que se deriva de la palabra francesa policier, policíaco, algunos autores opinan que el término polar describe a los autores que escriben novela negra con contenido político, y puede ser cierto,  pero a mí me parece que es una manera más en la que los franceses quieren marcar su territorio, tanto en la novela como en el cine, y no seré yo quien les lleve la contraria, pero hay que tener en cuenta que fueron los franceses los primeros que difundieron la gran novela negra americana, que tampoco se llamaba negra, recordemos que era hard-boiled, por más que se publicara en el pulp Black Mask, y los franceses también colaboraron al nombre de negra con la creación de la Serie Noire. Para mí la batalla de los conceptos no tiene demasiada importancia, ya lo intenté aclarar en el primer capítulo y con eso me quedo, lo que importa es saber quién es quién en cada momento y lo más importante de todo: leer.

En principio a los autores del siglo XX les llamó de polar porque creo que son evidentes las diferencias que tienen con los del siglo anterior y ya lo dejo estar. Y en este siglo pienso que gana por goleada Georges Simenon, (o empata con Dard), y con eso no quiero decir que sea el mejor pero su obra es tan inmensa que no sé como lo pudo hacer. En el resto de autores hay de todo, los influenciados por la novela negra americana como Boris Vian, hasta los más autóctonos, como Leo Malet, auténtico pata negra del polar francés y mi favorito sin lugar a dudas. Vamos a por ellos.


GEORGES SIMENON. 1903-1989.

Lieja. Bélgica. No creo que cometa una herejía al ponerlo en este contexto francés, siendo belga. Desde los 19 años que huyó a París ha estado siempre ligado a Francia, aunque por su espíritu viajero pueda ser perfectamente un ciudadano del mundo, incluso estuvo viviendo más de treinta años en Lausana, Suiza, en donde murió en 1989.

Su vida fue una auténtica aventura, se puede decir que era todo un bohemio, la noche, el alcohol, las amantes, las prostitutas, miles, según cuenta, el mundo policial y todo lo que haga falta, y además escribía y además creó uno de los personajes más fascinantes de la novela policial, el Comisario Maigret.

Por supuesto que su vida es interesante y rica en acontecimientos, más de lo que puedo recoger en esta escueta guía, pero hay algunos asuntos oscuros que me llaman la atención como su antisemitismo, lo que le otorgó el favor de los alemanes durante la ocupación, por ello fue acusado de colaboracionista, por lo que en 1945 se trasladó a Estados Unidos, prácticamente fue una huida. Allí recorrió el país durante 10 años, triunfando como escritor, a su regreso y tras una breve estancia en la Costa Azul, se instala en Lausana donde vivirá hasta su muerte. Por supuesto que fue perdonado de todos sus pecadillos, su fama como escritor estaba por encima de todo lo demás y fue condecorado cantidad de veces.

Las primeras novelas cortas de Maigret aparecen por primera vez en 1930 en la revista Detective. Desde entonces las cifras hablan por sí solas, 103 episodios de Maigret, 75 novelas y 28 novelas cortas. 117 novelas más, 500 millones de libros vendidos, traducido en 55 lenguas, publicado en 44 países y mucho más.

Pero lo más fascinante de todo es su personaje, Jules Maigret, comisario de la policía judicial de París, que tiene su despacho en Quai des Orfèvres. Es un personaje sencillo y humilde que va ascendiendo en la escala policial desde los escalones más bajos, pateándose la calle, lo que le permite conocer y comprender a los delincuentes habituales con los que comparte cierta familiaridad. Vive con su mujer en el Boulevard Richard-Lenoir y no tiene hijos.

Es un hombre sencillo, su autoridad emana de la fuerza de sus argumentos y no tiene un método definido de investigación, depende de su intuición. Buen tipo. Reconozco que me gusta mucho hasta el punto que es mi lectura de vacaciones de verano, siempre llevo en mi maleta un volumen de sus obras completas y lo releo, me relaja, además lo tengo fotografiado en mi mente, mientras leo, veo a Jean Gabin con la pipa en la mano, su sombrero y su gabardina con el cuello subido. Me encanta, pero sigamos.

Esta inmensa obra ha tenido como es lógico, un gran ajetreo editorial. Se empezaron a publicar en España en la década de los cuarenta en editoriales totalmente desaparecidas que aun se pueden ver en librerías de lance. A principios de los 70, la Editorial Aguilar publicó una selección bastante completa en 11 o 12 volúmenes. En la actualidad la obra de Simenon está publicada por las editoriales Tusquets y El Acantilado, por lo tanto a la mano de todos.

El siguiente autor, de nuevo son dos:


BOILEAU-NARCEJAC. 1906-1989 Y 1908-1998.

El  primero Pierre Boileau, era ya un autor consagrado antes de su encuentro con Thomas Narcejac, cuyo verdadero nombre era Pierre Ayraud, filósofo de formación e interesado en la novela negra con el fin de escribir varios ensayos. Tras su encuentro en 1948 deciden colaborar juntos, Boileau se haría cargo de los argumentos y Narcejac de la creación de atmósfera de la novela y de la personalidad de los protagonistas. Así escribieron 43 novelas, que fueron editadas en el mercado español hace bastantes años. Por eso quiero simplificar la obra de estos autores con dos novelas, dos películas y dos directores de cine que son los que dieron auténtica fama a estos autores.

La primera de ellas es la novela publicada en 1954 titulada De entre los muertos, que el gran director Alfred Hitchcock convirtió en la famosa película Vértigo. Ojo que esta novela ha sido publicada por RBA, Serie Negra en 2013 con el título de Sudores fríos. La segunda novela publicada en 1952 y titulada en castellano, La que no existía, fue llevada al cine por el director francés Henry Clouzot con el título de Las diabólicas, publicada por Planeta en 1985. Un lío.


LEO MALET. 1909-1996.

Montpellier.  Huérfano desde los tres años se fue a vivir con su abuelo que le inculcó el amor por la lectura. Con 16 años se va a París para ser cantante, alojándose en un centro vegetariano anarquista. Las cosas no funcionan y trabaja en un montón de oficios desde picapedrero hasta figurante de cine. En 1931 entra a formar parte del círculo surrealista de Andrés Bretón, frecuenta el café Cyrano y trata asiduamente con Magritte, Tanguy y Dalí, que ilustrará uno de sus libros. Después de sufrir varios avatares durante la guerra, llegó a estar en un campo de prisioneros nazi y soltado por un falso diagnóstico de un médico seguidor de los surrealistas, de vuelta a París comienza a escribir en Minuit , que es una colección de novelas policíacas al modo americano, lo hace con el seudónimo de Frank Harding.

En 1943 crea a su personaje más famoso, el detective Néstor Burma en la novela, Calle de la Estación, 120, firmando por primera vez como Leo Malet.

En 1954 concibe el proyecto de escribir 20 novelas, situando la acción de cada una de ellas en un distrito de París, la serie conocida como “Los nuevos Misterios de París” quedaría inconclusa con 15 novelas. Murió en Châtillon en 1996.

El artista de cómic franco-belga Jacques Tardi adaptó al cómic algunas de las novelas de esta serie con el consentimiento de Malet.

La vida de esta autor no deja de ser interesante como es la de su protagonista que toma algunos episodios de la vida del autor. Néstor Burma es detective privado en París, patea las calles, fuma en pipa, le gusta la Piaf y Brassens y tiene como secretaria y colaboradora a Hélène Chatelain. Recomendable, muy recomendable.

La editorial Libros del asteroide está publicando las novelas de este autor, pero muy lentamente, hasta ahora ha publicado la citada y La niebla en el Puente de  Tolbiac y Las ratas de Montsouris.


JEAN AMILA. 1910-1995.

París. Es el seudónimo de Jean Meckert. Es uno de los escritores olvidados de la novela francesa. Vive una infancia traumática, desempeña varios trabajos, esto me parece una constante en muchos escritores de novela negra, y en la década de los treinta comienza a escribir. En 1941 la editorial Gallimard publicó su primera novela “Les Coups”. A partir de 1950 y a petición de Marcel Duhamel publica una serie de novelas de suspense en la Sèrie Noire, siendo el segundo autor francés de la colección. Escribió una veintena de novelas ya con su seudónimo Jean Amila.

Escritor libertario y testigo de su tiempo se le puede considerar como precursor del neo-polar.

Si en Francia está olvidado en castellano es poco conocido y nada en la actualidad, su obra más conocida, Punto en boca, estuvo editada en 1984 por Bruguera.


GEORGES ARNAUD. 1917-1987.

Montpellier. Es el seudónimo del escritor, periodista de investigación y militante político francés Henri Girard.

Perteneciente a la alta burguesía, inició sus estudios de Derecho y se alistó dos veces como voluntario en la Segunda Guerra Mundial.
En 1942 su padre, su tía y una criada son asesinados brutalmente en su residencia y Arnaud fue acusado de los crímenes. Tras pasar dieciséis meses en prisión es absuelto. Esta experiencia le marcará profundamente. Endeudado, abatido y deseoso de olvidar viaja a Latinoamérica. Allí pasa 21 meses y conocerá el mundo del hampa, de los excluidos, desempeñando diversos trabajos de subsistencia. Esta experiencia le hará conocedor del argot del hampa que enriquecerá su escritura. De regreso a Francia comienza a escribir. Su compromiso político y social a favor de la independencia de Argelia le lleva a este país, donde vivirá e impulsará la vida cultural del país.
Su novela, El salario del miedo, fue traducida a 21 idiomas y adaptada al cine de forma magistral por Henri-Georges Clozot en 1953.

La novela está reeditada por la editorial zaragozana Contraseña en 2011.


YVES DELVILLE. 1920-2007

París. Su seudónimo literario era Francis Ryck, y está reconocido como el maestro de la novela policíaca francesa, la pena es que no lo podamos apreciar en castellano pues no existen traducciones de su obra.

En 1966 comenzó a publicar en la Sèrie Noire, en la que editó 18 títulos, cuando abandona la colección en 1978, el título de su última novela “Prière de se pencher au dehors” tendrá un valor testamental. Sus novelas esconden una crítica ácida sobre la Francia de la posguerra, con una sociedad que se tambalea por el culto al dinero y la degradación moral por la miseria económica. Se le considera un precedente indiscutible en toda la generación del neo-polar.


BORIS VIAN. 1920-1959.

Nació en un suburbio de París, en el seno de una familia acomodada venida a menos por el crack del 29. Fue un personaje verdaderamente singular, ingeniero de profesión, carrera que acabó en el año 42, en el mundo de la literatura fue novelista, dramaturgo, poeta y traductor, en el mundo de la música fue compositor de jazz, e hizo sus pinitos en el cine, y todo ello en una vida corta pero intensa, ya que murió a los 39 años, vaya tarro. Le dio tiempo para el éxito, para el fracaso y para la controversia, desde luego que no pasó desapercibido.

Nada más acabar la carrera empezó a escribir sus primeras novelas, en donde reflejaba su activa vida festiva y su carácter y estilo personal que a veces rayaba en lo absurdo y grotesco.

En 1946 escribió su primera novela negra, Escupiré sobre vuestra tumba, con el seudónimo de Vernon Sullivan, supuesto escritor negro estadounidense, figurando su nombre como traductor de la novela. Esta novela y las siguientes que escribió con falso nombre fueron censuradas por su alto contenido de violencia y sexo. Luego de años de juicios Vian acabó reconociendo su autoría, pero la crítica que se sintió ofendida por esta impostura nunca le perdonó y siguió atacando continuamente su obra.

Frecuentó a la intelectualidad existencialista de aquellos tiempos en Saint Germain des Prés, y también a los grandes del jazz como Duke Ellington, Miles Davis y Charlie Parker.

En 1950 publica, La hierba roja, considerada una de sus obras más autobiográficas.

Deja su profesión de ingeniero, imposible que tuviera tiempo para todo, y se dedica a traducir novelas negras, dar conferencias, compone una ópera y varias canciones. Con una de ellas, El Desertor, vuelve a saltar la polémica, ya que incitaba a no cumplir el servicio militar en un momento en que Francia estaba en pleno apogeo de sus guerras coloniales y no estaba para tontadas. A partir de 1955 es director artístico del sello Philips, actúa en varias películas, y cuando estaba viendo el preestreno de una de sus obras que había adaptado al cine, le da un ataque al corazón y muere, como un torero.

Como suele ocurrir con estos personajes tan polémicos en vida, después de su muerte llega el reconocimiento y la fama. A mí particularmente me parece más interesante su vida que su novela negra, me gustan más los modelos de Simenon, Malet o Izzo que los despropósitos de Boris Vian, pero es solo cuestión de gustos.

Las editoriales Tusquets y Edhasa han rescatado su obra en la actualidad, la primera ha publicado A tiro limpio, Que se mueran los feos, además de La hierba roja en los noventa, la segunda ha publicado Escupiré sobre vuestra tumba y Todos los muertos tienen la misma piel.


FREDERIC DARD. 1921-2000.

Bourgoin. Fue el creador del comisario San Antonio.

Cuando leí las primeras referencias de este autor me llamó mucho la atención que estaba entre los 10 autores más vendidos del mundo, junto a Agatha Christie, Barbara Cartland o Mao Zedong, a estos los conozco lógicamente, pero a Dard no lo había oído en mi vida, y por si fuera poco cuando voy a por sus novelas me doy cuenta de que están desaparecidas del mercado editorial actual, tiene que haber, pero hay que buscarlas. Vamos a conocer a este autor.

Tras dejar los estudios en 1938 comienza a trabajar en la revista Mois de Lyon, dos años más tarde es jefe de redacción adjunto y publica su primera novela y dos años más tarde deja el periodismo y se dedica a escribir a tiempo completo, cuentos infantiles y novelas populares con todo tipo de seudónimos. En 1949 se traslada con la familia a Mureux en los suburbios de París y publica el primer San-Antonio que resulta un fracaso. En 1954 comienza a trabajar con Armand de Caro, fundador de la editorial Fleuve Noir y comienza el éxito, llega a publicar 5 o 6 novelas al año. Luego vienen las notas rosas, se separa de su mujer, se casa con la hija del editor, se traslada a vivir a Suiza, como Simenon, ya serán ricos, claro, y muere de un ataque cardiaco en el 2000. Deja más de 300 libros escritos y más de 200 millones de ejemplares vendidos. Si antes he dicho que Simenon ganaba por goleada, con este autor tendría que jugar la prórroga.

Dard encontró el nombre de su personaje por azar. Quería bautizarlo con un vocablo americano, así que abrió un atlas de Estados Unidos y eligió la primera palabra sobre la que puso el dedo: San Antonio, Texas. San Antonio es el típico policía duro, machista y de acción. El propio Dard definía las aventuras de su héroe San Antonio y su ayudante Berurier como pequeñas novelas policíacas aptas para bibliotecas de estación, y tenía razón porque era en los quioscos donde se vendían una tras otra al mismo ritmo que el autor las producía.

El éxito de público fue innegable, el de la crítica, no tanto, novela negra y crítica nunca se han llevado muy bien, el caso es que el fenómeno San Antonio arrasó en Francia y ha sido objeto de tesis y estudios universitarios. En España se publicaron algunas novelas en la editorial Mateu entre 1962 y 1973 y también en Bruguera en ese año. Habrá que rebuscar por ahí para saber de qué va este autor. A mí me da la impresión de que es un fenómeno editorial de novela popular, como lo fue en España Marcial Lafuente Estefanía, salvando las distancias entre la novela policial y la del Oeste, y dicho desde el cariño.


JOSÉ GIOVANNI. 1923-2004.

París. Pseudónimo de Joseph Damiani, fue un escritor y director de cine franco-suizo de origen corso. Su experiencia como condenado a muerte por su implicación en una estafa de la que resultaron muertas tres personas inspiró sus historias y personajes basados en hechos reales. Así escribió su primera novela, La evasión, cuando tenía 33 años, y en ella narró su intento de fuga con otros presos en 1947. Sus novelas traducidas al castellano y publicadas hace muchos años, afortunadamente algunas han sido rescatadas por la editorial Akal recientemente con los siguientes títulos, El excomulgado, Hasta el último aliento, La evasión y A todo riesgo.


SEBASTIEN JAPRISOT. 1931-2003.

Marsella.  Su verdadero nombre era Jean-Baptiste Rossi, estudió en la Sorbona y posteriormente trabajó en dos grandes agencias publicitarias de París que dejó mas tarde para dedicarse a la literatura.

Escribió su primera novela a los 18 años, Les mal partis, una historia de amor entre un colegial y una monja. Este libro no se publicó hasta 15 años después, en 1966, y le fue concedido el Prix de l'Unanimité por un jurado que estaba compuesto entre otros por Jean-Paul Sartre y Louis Aragon. Especializado en novelas policíacas, fue considerado un escritor de encargo, labor que posteriormente trasladó al cine, donde llegó a ser uno de los más prestigiosos guionistas de Francia.

Prácticamente desconocido en España fue uno de los escritores franceses más leído y aplaudido por la crítica, aunque inclasificable en su vertiente social y política. Murió en Vichy a los 71 años.

Su última novela publicada en España es, Largo domingo de noviazgo,  catalogada como suspense romántico, ambientada en la Primera Guerra Mundial.


CLAUDE KLOTZ. 1932-2010.

Marsella. Estudió Filosofía en la Sorbona y posteriormente dedicado a la enseñanza, comenzó a escribir en 1968 dentro del género polar una serie de novelas que tenían como protagonista a un tal Reiner, una especie de asesino a sueldo. Lo curioso de este autor es que quiso salir del género negro y escribió una novela romántica que presentó a su editor, y éste aceptó publicarla si usaba un seudónimo, y así nació Patrick Cauvin, escritor de novelas románticas, totalmente opuesto a Klotz. El caso es que Cauvin conseguiría los mayores éxitos literarios del autor, sobre todo con su novela E=mc2, mon amour. Posteriormente este autor alternó la literatura con la escritura de guiones de cine, entre ellos, El marido de la peluquera.

Lo que está claro que sus novelas del género negro no debieron de tener mucha fama, por lo menos en España, se publicó en la década de los 70, en la editorial Laia, Casse cash y Dolly dollar.


PASCAL LAINÉ. 1942.

Anet. Estudió filosofía e inició su carrera como maestro en el Liceo Técnico Louis-le-Grand, escuela secundaria pública en París. Presta servicios como administrador en la Sociedad de Autores y Compositores Dramáticos. Ganó el premio Goncourt en 1974 con La dentellière (La encajera) y en 1971 ganó el premio Médicis por L’irrévolution. Ha publicado unas veinte novelas y ha escrito para televisión, teatro y cine. 

Tiene traducida una novela policial publicada por Laia en 1987, Dos veces mejor que una. Pleistoceno total pero aquí consta.

PATRICK MODIANO. 1945.

Boulogne-Billancourt, suburbio de París. Ni más ni menos que el Premio Nobel de Literatura del 2014 y uno de los mejores novelistas contemporáneos.  En Anagrama se han publicado todas sus últimas novelas, y entre ellas las que se pueden considerar de género negro, que como es lógico, no es la más extensa. El horizonte, La hierba de las noches Accidente nocturno y Domingos de agosto. El jurado del Premio Nobel lo definió como «un Proust de nuestro tiempo».

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